Comentario Político semanal de Patricio Grez
La experiencia ha demostrado que nuestro Senado de la República funciona perfectamente bien con 38 senadores, los 12 senadores "institucionales" estaban demás, 50 senadores era una exageración. Además hay que considerar que tras los acuerdos del 2003 entre Pablito Longueira y la Reina Ricarda , se arreglaron los bigotes de tal manera que parlamentarios y ministros quedaron con ingresos de príncipe.
Desde esos fabulosos acuerdos de Pablito con la Reina Ricarda, cada senador y cada diputado de la República nos cuesta a los contribuyentes del orden de los 280 mil dolaritos anuales. Y aquellos matrimonios en que el marido y la esposa son diputados, como el matrimonio Rossi-Tohá, nos cuestan 560 mil dolaritos anuales, o sea la familia Rossi-Tohá tiene ingresos anuales del orden de los 260 millones de piticlines, similares a los ingresos de la familia de Bill y Melinda Gates, y que yo sepa casi ninguno de esos parlamentarios chilensis han inventado algo parecido a Windows ni emprendido ni arriesgado nada, salvo arriesgarse a que las mojen los guanacos cuando salen histéricas a la calle a gritar a favor del aborto.
120 diputados bastan y sobran, más sobran que bastan. Aumentar el número de diputados, como lo está proponiendo La Moneda, es una bofetada en el rostro de los contribuyentes, especialmente de los más pobres que sin querer queriendo pagan sus impuestos religiosamente cada vez que hacen sus compras, cada vez que les descuentan sus impuestos a la renta, cada vez que pagan sus contribuciones, cada vez que pagan el impuesto al combustible, cada vez que...para que seguir. Además cada diputado adicional que entre al congreso empezará a inventar leyes güeonas que contribuirán a seguir vulnerando nuestras libertades y achanchar más aún el país.
Nuestro fabuloso sistema mayoritario binominal es el descueve. Los movimientos políticos muy minoritarios, como los comunachitos, tienen varias maneras de entrar al congreso. Pueden concentrarse en ciertas regiones, como lo hicieron el Senador Bianchi y la Diputada Isasi. Pueden incorporarse a alguna de las dos grandes Coaliciones mayoritarias, como lo hizo el partido Radical, o sencillamente tienen que conseguir más votos. Y tienen que aprender una simple realidad aritmética, los sistemas mayoritarios no son proporcionales y los sistemas proporcionales no son mayoritarios. Ambos son igual de democráticos, y los países más cototos del mundo como EE.UU., Inglaterra, Francia, Australia y Chilito utilizan sistemas mayoritarios, que dan más estabilidad.
Si quieren "perfeccionar" el sistema mayoritario binominal hay un par de cosas que se pueden hacer. De frentón levantaría la restricción de dos candidatos por lista, así cuando hay varios interesados pueden ir todos y el electorado elige. Por ejemplo en la Quinta Región Costa, en la lista de la Alianza, aparte del candidato RN, por la UDI quieren ir Mofletín y mi almirante Arancibia...que vayan los dos.... Pero esa modificación al sistema no van a hacerla ni a cañonazos.
Lo otro que se puede hacer es obligar a unas primarias, así, Mofletín y mi almirante se pueden disputar democráticamente su cupo el la lista, cualquiera que sea el caso, mi voto es para mi almirante por supuesto.
viernes, 2 de mayo de 2008
martes, 29 de abril de 2008
EXTRA EXTRA EXTRA del Comentario Político Semanal

EXTRA EXTRA EXTRA del Comentario Político Semanal
Patricio Grez
La oposición no es un lujo ni un juego, como parecen entenderla de repente algunos políticos de la Alianza quienes la monopolizan. Es una necesidad democrática. Es parte de la República y le corresponde fiscalizar al todopoderoso Ejecutivo, aunque fiscalizar siempre sea ingrato y poco lucidor, es difícil hacerse el lindo fiscalizando los torrentes de corrupción, como han descubierto Pablito y Mofletín. A la oposición le corresponde también colaborar con el Gobierno, como ya lo ha hacho lealmente y brillantemente en los temas Educación, Previsión y Delincuencia, y le corresponde principalmente presentar al electorado alternativas nítidamente distintas y coherentes con sus valores verdaderamente progresistas y liberales.
Y la oposición tiene que además ganar en credibilidad, convencer a las grandes mayorías de que puede perfectamente dar gobernabilidad, sin caer en caudillismos personalistas, sin caer en posiciones tremebundas por un sí o por un no, por un quítame estas pajas...¿Me lees Pablito Longueira?...Un abrazo compadre, te ruego que no te pongas a patear tableros, te lo ruego. Con Mofletín Lavín ya perdí las esperanzas y me temo que de él solo leeré cosas desagradables en los meses por delante.
Y ahora me voy al Hotel Explora en Torres del Paine por varios días. Allá trabaja mi querido segundo hijo Benjamín, de 27 años quien me avisó ayer que seré abuelo por primera vez. Su polola argentina por supuesto que no tomó la píldora abortiva. Que viva Chile y que viva Argentina!!!
Patricio Grez
La oposición no es un lujo ni un juego, como parecen entenderla de repente algunos políticos de la Alianza quienes la monopolizan. Es una necesidad democrática. Es parte de la República y le corresponde fiscalizar al todopoderoso Ejecutivo, aunque fiscalizar siempre sea ingrato y poco lucidor, es difícil hacerse el lindo fiscalizando los torrentes de corrupción, como han descubierto Pablito y Mofletín. A la oposición le corresponde también colaborar con el Gobierno, como ya lo ha hacho lealmente y brillantemente en los temas Educación, Previsión y Delincuencia, y le corresponde principalmente presentar al electorado alternativas nítidamente distintas y coherentes con sus valores verdaderamente progresistas y liberales.
Y la oposición tiene que además ganar en credibilidad, convencer a las grandes mayorías de que puede perfectamente dar gobernabilidad, sin caer en caudillismos personalistas, sin caer en posiciones tremebundas por un sí o por un no, por un quítame estas pajas...¿Me lees Pablito Longueira?...Un abrazo compadre, te ruego que no te pongas a patear tableros, te lo ruego. Con Mofletín Lavín ya perdí las esperanzas y me temo que de él solo leeré cosas desagradables en los meses por delante.
Y ahora me voy al Hotel Explora en Torres del Paine por varios días. Allá trabaja mi querido segundo hijo Benjamín, de 27 años quien me avisó ayer que seré abuelo por primera vez. Su polola argentina por supuesto que no tomó la píldora abortiva. Que viva Chile y que viva Argentina!!!
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